No es que al pan si le pones queso ya es un sandwich. ¿Y lo demás, dónde queda?, ¿las salsas, lo suave, lo crujiente, lo dulce, lo salado?
Primero, el pan debe estar untado con algo cremoso, sedoso, que lo absorba y lo hidrate; el mordisco tiene que sentirse crujiente, fresco y algo aromático. Sus acompañantes deben ser compatibles a su lado.
Siempre será buena una sorpresa única, que a muchos no se les hubiese ocurrido incorporar.
Finalmente, una envoltura apetecible que incite a ser tocada y mordida hasta el final. |